Tienda en línea
Tu cliente arma su pedido y paga solo desde su celular, con tu marca y tu menú.
Canal de venta propio para restaurantes
El pedido entra solo a tu cocina, sale el repartidor solo y tu cliente se entera solo. Pagas una membresía fija al mes, vendas lo que vendas. Sin comisión por venta. Nunca.
30 días gratis con todo · sin tarjeta · sin plazo forzoso
Cada pieza — el tablero, el cobro a distancia, la comanda, el despacho — se construyó adentro de cocinas que venden todos los días, no en una pizarra.
La cuenta que nadie te hace
No es un descuento ni una promoción de arranque: es el porcentaje que te retienen cada vez que tu propio cliente de siempre pide por una app.
Con Deliberty pagas $479 al mes, fijos.
De tus ventas no se toca un peso.
Un solo tablero
No importa por dónde llegue: cae en la misma pantalla que acabas de ver, con el mismo menú, los mismos precios y el mismo repartidor. Tu personal aprende una cosa, no cuatro.
Tu cliente arma su pedido y paga solo desde su celular, con tu marca y tu menú.
Tu cajero levanta el pedido por teléfono y el sistema le manda la liga de cobro al cliente. Se acabó anotar en una servilleta.
Esto no lo resuelve nadie másOrdenan y pagan desde la mesa sin esperar al mesero. Más rotación, menos errores.
Con tu propio número de siempre conectado. La conversación entra a tu tablero.
Lo que ve tu cliente
Abre la liga y ya está pidiendo. Al terminar, no se queda a ciegas: ve su pedido avanzar en una pantalla que se actualiza sola.
Su tienda, con su marca
Seguimiento, gratis y siempre
Karla M. · 686 ••• 4417
Col. Nueva, calle y número
Lo que pasa en tu cocina
La comanda se imprime en la impresora de cocina sin que nadie toque nada, con los modificadores, las notas y el dato de entrega. Si la impresora falla, reintenta; si se imprimió una vez, no se imprime dos.
Cómo arrancas
No te dejamos solo con un panel y un instructivo. Nosotros montamos, tú operas.
Nos mandas tu menú como lo tengas: PDF, fotos de la carta o la liga de donde vendes hoy. Nosotros lo capturamos con sus precios, sus opciones y sus fotos.
En la respuesta automática de tu WhatsApp, en el botón de pedidos de tu perfil de Google, en tu Instagram y en un QR impreso. Te lo dejamos puesto el día de la capacitación.
Suena en tu tablero, se imprime la comanda y sale el repartidor sin que nadie marque a nadie. Tu cliente lo sigue en su pantalla.
Qué incluye
Todo lo del día en una pantalla, en vivo, sin recargar.
Sale en cocina sola, con reintento y sin duplicados.
El dinero cae directo en tu cuenta. Nosotros no lo tocamos.
Se despacha solo, o asignas a los tuyos desde el tablero.
Tu cliente ve dónde va y la foto de entrega, sin llamarte.
Qué se vende, a qué hora y quién te vuelve a comprar.
Un menú maestro; por sucursal cambias precio y disponibles.
Martes de algo, 2x1, cupón por cliente, con vigencia.
Para quién es
Deliberty no te consigue clientes nuevos: te deja quedarte con los que ya tienes. Si hay gente que te escribe al WhatsApp, que te sigue en Instagram o que te busca en Google, hoy estás pagando comisión por tu propia gente.
La diferencia
Las apps sirven para que te descubran. El problema empieza cuando tu cliente de siempre también pide por ahí.
| Apps de delivery | Con Deliberty | |
|---|---|---|
| Comisión por venta | 25% a 35% | 0% |
| Lo que pagas al mes | Cambia con lo que vendas | Fijo, lo sabes desde el día uno |
| De quién es el cliente | De la app | Tuyo |
| Con qué marca le llega | Con la de ellos | Con la tuya |
| Tu dominio y tu correo | Su dirección, no la tuya | Hospedaje y correo incluidos en nuestro servicio |
| Los datos de tu comensal | No los ves | Tuyos, exportables |
| Pedidos por teléfono | No entran | Entran y se cobran a distancia |
| Si dejas el servicio | Te quedas sin canal | Tu menú y tu lista se van contigo |
Tu dominio y tu correo
Hospedaje y correo los vende cualquiera. Lo difícil es dejarlos funcionando: que tu dominio abra tu tienda, que tus correos lleguen y que no caigan en spam. Eso lo hacemos nosotros.
Haces un solo cambio en la página donde compraste tu dominio y nosotros hacemos el resto. Tu dominio sigue siendo tuyo y sigue donde está.
Lo buscas y lo compras aquí, a nombre de tu restaurante. Con nuestro servicio te lo entregamos funcionando con tu tienda y tu correo. Tú no tocas nada técnico.
Tu tienda abre con una dirección nuestra mientras decides. Si después quieres tu dominio, lo conectamos y tus clientes no pierden nada.
Tu tienda
Tu correo
Alguien cambió la configuración de tu dominio hoy a las 10:40. Copia este dato en tu panel y queda como estaba. [Copiar dato]
Después de conectarlo lo seguimos revisando. Si alguien mueve la configuración de tu dominio y tu tienda o tu correo dejan de funcionar, te avisamos con el arreglo en la mano, antes de que un cliente te diga que no abre.
Precios
Treinta días con todo incluido y sin tarjeta. Al terminar, si decides no pagar, no se te apaga nada: tu tienda se queda en el plan gratis y sigues vendiendo.
$0para siempre
Para montar tu tienda y empezar a vender sin arriesgar un peso.
$479al mes por cocina
Cuando ya entran pedidos en serio y necesitas que la cocina no se atore.
+ $150 al mes por sucursal adicional
Marcas y locales son cosas distintas, y tú prendes las casillas que necesitas. Una marca puede salir de varios locales, y un local puede producir varias marcas.
Prendes una casilla y esa marca empieza a vender en ese local
Todo cae en una sola pantalla. Si dos marcas salen de la misma cocina, los pedidos
entran juntos y en orden, cada uno con su color, y la comanda sale con el nombre de su
marca arriba. Tu cocinero ve la fila real de su cocina, no dos tabletas.
Y si entra un pedido de cada marca a la misma colonia, salen en el mismo viaje.
Un envío en lugar de dos. Las plataformas no pueden hacer eso: para ellas son dos
comercios distintos que no se conocen.
Lo que NO está incluido, para que no haya sorpresas: el costo del envío, que se sigue pagando a tu repartidor o a tu empresa de reparto; la comisión de tu pasarela de pagos; y lo que Meta te cobre por los avisos si conectas tu propio WhatsApp, que son unos centavos por mensaje y se los pagas a ellos, no a nosotros. Deliberty no te cobra nada sobre tus ventas.
Módulos que se cotizan aparte: enlace con tu punto de venta, facturación automática para tus comensales y paquetes de avisos adicionales.
Precios en pesos mexicanos más IVA. Sin plazo forzoso: te vas cuando quieras y te llevas tu menú y tu lista de clientes.
Preguntas
De verdad. Pagas una membresía fija al mes por sucursal y eso es todo lo que nos pagas. Si un mes vendes el doble, nos pagas lo mismo. No cobramos por pedido, ni por volumen, ni un porcentaje escondido.
En tu cuenta, directo. Conectas tu propia cuenta de la pasarela de pagos y el cobro del comensal entra ahí sin pasar por nosotros. Nunca tocamos el dinero de tus ventas.
Te conectamos con empresas de reparto que ya operan en tu ciudad y el pedido se despacha solo. Si ya tienes tus propios motociclistas también sirve: los das de alta, les asignas pedidos desde el tablero y ellos ven su ruta en una página web, sin descargar ninguna aplicación.
Platicar con tus clientes desde tu celular no cuesta nada, igual que hoy. Lo único que se cobra son los avisos que manda el sistema solo — la liga de pago y el “ya está listo” —, y esos te los cobra Meta directo, unos centavos cada uno. Con 200 avisos al mes andas en unos $40. Nosotros no le metemos nada encima ni nos quedamos con nada de eso.
Conectarlo toma unos cinco minutos. Aprietas un botón en tu portal, se abre una ventana de Meta, escoges tu número de siempre, confirmas con el código que te llega y registras ahí tu tarjeta. Nunca vemos tu tarjeta ni tu contraseña: todo pasa del lado de Meta. Y si prefieres no conectarlo, usas nuestro número con 200 avisos incluidos al mes, o los mandas tú con un clic desde tu propio WhatsApp, gratis y sin límite.
No, y no pierdes nada. Es tu número de siempre: no compras uno nuevo, no avisas a tus clientes, no migras nada. Sigues contestando desde tu celular igual que hoy y conservas tus chats. Lo que escribes en el celular llega al portal, y lo que sale del portal aparece en tu celular. El número vive en los dos lados al mismo tiempo.
Nosotros. Mandas lo que tengas — el PDF, fotos de la carta o la liga de donde vendes hoy — y lo subimos con precios, opciones y fotos. Después tú lo cambias cuando quieras desde el portal, sin pedirnos permiso.
Sí. Llevas un solo menú maestro y por sucursal cambias lo que de verdad cambia: qué productos hay, el precio y las promociones. Cada sucursal tiene su propia liga, así que el cliente cae en el menú correcto sin escoger nada.
El plan Starter es gratis para siempre. El plan Pro cuesta $479 al mes por cocina, más $150 al mes por cada sucursal adicional. Y arrancas con 30 días del Pro completo, gratis y sin tarjeta. Lo tienes todo en la sección de precios, sin letras chiquitas.
Nada se apaga. Si decides no pagar, tu cuenta baja sola al plan Starter: conservas tu tienda, tu menú, tu liga y tus clientes, y sigues recibiendo pedidos sin límite. Lo único que pierdes son las funciones del Pro, como la comanda impresa y los avisos automáticos. Nunca te vamos a dejar sin vender.
No, en ninguno de los dos planes. Ni en el gratis. Si un mes te va el doble de bien, pagas exactamente lo mismo. Cobrarte por pedido sería una comisión con otro nombre, y eso es justo de lo que te queremos sacar.
Cada marca tiene su propia tienda, su menú, su liga y su imagen: tu cliente nunca se entera de que comparten cocina. Pero para ti todo llega a un solo tablero, con los pedidos en el orden en que entraron y una etiqueta de color por marca, y la comanda sale con el nombre de la marca arriba. Cada marca adicional cuesta $99 al mes.
Es lo ideal, porque el aviso le debe llegar a tu cliente con el nombre de la marca en la que pidió. Por eso cada marca incluye su propio número conectado. Son líneas reales, así que cada una necesita su teléfono. Y si no quieres conectar el segundo, esa marca manda sus avisos con un clic desde el WhatsApp que ya usas, sin costo y sin límite.
No, y es importante que quede claro: lo que incluimos es la función de despachar — cotizar, asignar y darle seguimiento al repartidor. El costo de cada envío lo sigues pagando tú o tu cliente, directo a tu repartidor o a tu empresa de reparto, igual que hoy. Deliberty no le mete un peso encima ni se queda con nada de eso.
No. Tu dominio sigue siendo tuyo, sigue donde lo compraste y lo sigues renovando tú. Solo haces un cambio en esa página para que nosotros llevemos su configuración, y antes copiamos la que ya tienes para que no se te caiga nada. Si prefieres no mover nada, te damos los datos listos para que los pegues tú o quien te maneja el dominio.
No. Nunca te movemos el correo sin preguntarte. Si quieres quedarte con el que tienes, conectamos solo tu tienda y tu correo sigue igual.
A nombre de tu restaurante, no del nuestro. Se paga cada año por adelantado y te avisamos 60, 30 y 7 días antes de que se venza. Si un día te quieres ir, te damos el código para llevarlo a donde quieras.
Tienes 90 días para llevarte tus correos a donde quieras. Nada se borra de un día para otro.
Te llevas tu menú, tu lista de clientes y tu historial, exportables con un clic. No hay plazo forzoso y no te quedas amarrado por tus propios datos.
Siguiente paso
Escríbenos por WhatsApp y te contestamos las dudas de entrada. Si quieres verlo a fondo, agendamos una videollamada de quince minutos: nos dices cuánto vendes hoy y por dónde, y te decimos qué te ahorrarías y qué se necesita para arrancar. Sin compromiso.